La Serena (IV región de Chile) es famosa por la producción de papayas; quien visita la ciudad, o más bien la zona, no puede dejar de llevar a sus familiares y amigos como recuerdo todo tipo de delicias papayeras.
Estas papayas chilenas son de un color amarillo fuerte por fuera y por dentro. La cáscara es muy delgada pero también es delgada la “carne”, por lo que generalmente se come más de una en un postre. Las semillas son de color claro, que casi se confunde con la fruta misma.Se comen solamente cocidas: al jugo o confitadas es lo más típico.
Cuando llegué a México, una de las primeras cosas que hice fue ir al supermercado para comprar obviamente, pero también para comparar precios y ver las novedades culinarias a las que me podía enfrentar. Al llegar al sector de frutas y verduras me encontré con unas PAPAYAS enormes comparadas con lo que mi retina recordaba…
- Cada papaya pesa alrededor de 2 kg.
- El color, tanto por dentro como por fuera es anaranjado tirando a rojizo.
- Las semillas son color café muy oscuro, casi negras y parecen bolitas de cabra…
- La cáscara también es delgada.
- Se come cruda y con limón.
- La “carne” es blanda y suave y tiene la textura del melón.
Pero nadie podrá quitarle a las papayas chilenas su efecto curativo para los cálculos al riñón que al parecer es casi milagroso…
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