En Semana Santa y todas las fiestas patronales de las distintas colonias del Distrito Federal Mexicano se realizan diversas actividades. Una curiosidad gastronómica de estas fiestas son los BUÑUELOS. Yo entendía por buñuelo un tipo de roscas que se hacen en Chile, esponjosas y de unos 6 cm. de diámetro...
Grande fue mi sorpresa cuando fui a comprar buñuelos que se ofrecían en un local callejero, cuando me mostraron los que se comen en México: una especie de hojaldra (para torta de milhojas) de alrededor de 35 a 45 cm. de diámetro...
Esta es la receta de la masa para 12 buñuelos:
1/2 taza de agua
1/4 de cucharadita de licor de naranja
2 tazas de harina
1 huevo
1 cucharada de azúcar
1 cucharada de margarina bien fría
Aceite para freír
Preparación
En una olla pequeña coloque el agua y deje que hierva. Añada el licor y deje de lado.
Coloque la harina en un recipiente grande y haga un hoyo en el centro. Agregue el huevo, el azúcar y la margarina; con la punta de los dedos mezcle todos los ingredientes hasta formar una pasta grumosa. Añada el agua con licor de naranja, cucharada por cucharada, y amase hasta tener una pasta suave, fácil de manejar.
Engrase ligeramente un recipiente de vidrio y deje reposar la pasta por aproximadamente 20 minutos.
Divida la masa en 12 bolitas de 1.5 pulgadas de diámetro cada una. Enharine una superficie plana y con un rodillo aplane la bolita hasta formar un círculo de aproximadamente siete pulgadas de diámetro. Puede estirarla más con los dedos y con cuidado de no romperla.
En una sartén grande vacíe 1/2 pulgada de aceite y, cuando esté bien caliente, fría el buñuelo hasta que dore, aproximadamente 30 segundos de cada lado. Repita la misma operación con todas las bolitas de pasta.
Escurra los buñuelos en un plato extendido, cubierto con una toalla de papel para eliminar el exceso de grasa. Es muy importante que el aceite esté bien caliente cuando fría los buñuelos, de esta manera no absorberán la grasa.
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Pero eso no es todo, los buñuelos los tienen ya hechos envueltos en plástico (apilados en una gran cantidad), pero la gran gracia está en la salsa que se le echa encima.
En una gran olla se hierve agua con guayaba, anís (no siempre), tejocote (especie de níspero que sólo se da entre octubre y enero), canela y piloncillo (que sería como la chancaca chilena y que le da el dulzor).
El buñuelo te lo sirven despedazado en un plato y le derraman abundante cantidad de salsa caliente a fin de que se moje mucho y se ablande: le echan la salsa con un cucharón manteniendo el plato semi hondo inclinado sobre la olla para que escurra y se devuelva lo que sobra, operación que se realiza muchas veces hasta que los buñuelos están suficientemente empapados.
lunes, 14 de septiembre de 2009
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